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HACER JABONES EN CASA: NADA MÁS NATURAL

Jabones hechos a mano

¿En alguna ocasión habéis sentido que os apetecía innovar y hacer cosas en casa para ver cómo os queda a vosotros el resultado?

Es muy gratificante aprender a hacer cosas nuevas que habitualmente comprarías en el supermercado o en grandes almacenes. Te da una sensación de independencia que permanece unas cuantas horas mientras lo compartes con las personas que están cerca de ti. Además, te permite desconectar de tu rutina habitual y sentir que tu día tiene 28 horas.

Seguro que empezasteis haciendo muffins, pan o incluso os habéis atrevido a transformar algún mueble de IKEA que venía con unas instrucciones determinadas.

Os enseñamos a hacer jabón natural en vuestras casas

Hoy desde Sweepic os proponemos cuidar de vuestra salud y de la de vuestro hogar. Os vamos a ayudar a hacer jabón natural para que lo podáis utilizar para limpiar el suelo, los electrodomésticos, la ropa, etc. Además, no sólo vais a ahorrar, si no que vais a contribuir a mejorar el medio ambiente ya que vais a reciclar el aceite que no podáis utilizar.

¿Qué necesitas para hacer jabón?

  • Aceite de oliva usado o aceite de coco (1 Kg.)
  • Agua destilada o agua de grifo (345 gr.)
  • Sosa cáustica (hidróxido de sodio) (135 gr.)
  • Esencia aromática (lavanda, eucalipto, limón)
  • Molde de silicona (no utilicéis metal)
  • Herramientas de medición (báscula, recipientes de cristal)
  • Herramienta de mezcla (batidora, cucharas de madera)
  • Medidas de protección (delantal, guantes, gafas y mascarilla)

En primer lugar, es necesario medir las cantidades exactas de agua y de sosa cáustica. Si queréis cambiar las medidas, tenéis disponibles por Internet calculadoras de saponificación que os resolverán la duda.

Una vez medidas, se mezcla la sosa cáustica con el agua con mucho cuidado puesto que la mezcla es corrosiva y cualquier gota que pueda salpicar podría provocar una pequeña lesión. De esta mezcla se va a desprender calor por lo que hay que ponerla en un lugar ventilado mientras pierde temperatura.

Mientras se enfría la lejía cáustica, se puede ir calentando lentamente el aceite (previamente colado) hasta conseguir que alcance 60 grados, aproximadamente. Cuando el aceite esté a la misma temperatura que la lejía cáustica (nunca más de 5 grados de diferencia), se mezclan, moviendo continuamente en el mismo sentido el resultado para que no se corte el jabón.

Cuando se haya densificado con una textura similar a la crema, entonces se puede añadir el aroma o el colorante que se desee. Una buena opción es añadirle cualquier infusión que te guste como manzanilla, salvia o romero, que previamente hayas reducido.

Finalmente, se deposita con mucho cuidado toda la mezcla en los moldes de silicona dejándola reposar dos días.

Este tipo de jabones los puedes utilizar para eliminar las manchas profundas de tejidos, para limpiar todo tipo de superficies en la cocina, wc o bien para los suelos de madera que no pueden ser tratados con agentes químicos.

Seguro que te quedan de maravilla y que te diviertes mucho haciéndolos. ¡Si quieres, envíanos una foto del resultado!

Que pases un feliz y “jabonoso” día.

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